Radiografía de un Casual





"Las personas se odian porque se temen; se temen porque no se conocen; no se conocen porque no se saben comunicar; no se saben comunicar porque se hallan separadas" 
Martin Luther King

Desde nuestra atalaya de hardcoretas trasnochados, solemos sentarnos cual Altaïr a sentir la brisa veraniega secando el sudor de nuestras atareadas y gamers manos, mientras observamos al resto de la plebe, arremolinándose alrededor de acelerómetros y micrófonos. Esa gente a la que vulgarmente nos referimos como “casuals”, a los que señalamos como culpables de los “problemas” de la industria pero…¿En realidad son tan dañinos?¿Realmente son un problema o una amenaza para nuestro hobby? Existen varias ideas o vertientes acerca del presente y el futuro de la industria, algunos creen que los “casuals” de hoy son los “hardcore” de mañana, otros sostienen que son gente víctima de la moda de la Wii o de los anuncios de Amparo Baró. Servidor ha decidido realizar un pequeño estudio de campo, a fin de arrojar luz sobre “el lado oscuro”. En cualquiera de los casos, este artículo no debe tomarse como una generalización, sino como meras observaciones a vuelapluma.



Primer Punto, definiendo al casual

Durante el proceso, me he topado con multitud de perfiles de casual, desde el tipo que se esconde para jugar al Zuma en los ratos muertos de las guardias del hospital, hasta la veinteañera moderneta que se compra la Wii, porque la Wii mola y Beyoncé la anuncia en nosequé país, pasando por el padre estresado que se desahoga con el Project Gotham de sus críos. Se hace cuesta arriba tratar al casual como a una especie de videojugador en concreto. El concepto casual se asemejaría más bien a la idea biológica de género, dentro del cual se agruparían diversas especies con una serie de cualidades en común. En el caso del jugador casual, estos puntos en común serían la accesibilidad y la inmediatez. El casual, por regla general, no quiere llenarse la cabeza de datos inservibles, la vida ya está bastante llena de listas de la compra y contraseñas del tuenti ¿para qué embolicarse con extrañas combinaciones de teclas? El casual nació en PC, donde la omniherramienta definitiva, esa que algunos se atreven a llamar ratón, les permitía dominar el solitario sin grandes dificultades y con las flechas y la barra espaciadora podían tirarse horas jugando al Puzzle Bobble. El casual no necesita saber más que dónde está el acelerador, el tiro a puerta o el puñetazo, vete a molestar a otro con tus hadoukens y tus cambios de marchas con embrague del Forza. He ahí el triunfo de Wii entre este público, Wii es sencilla y accesible además de blanquita y muy “cool”. Porque donde el casual quiere meter y disfrutar, el hardcore quiere meter, leerse todos los análisis y el material acerca del juego, instalar, explorar menús…Mientras tanto el casual ya tiene wiitis(*) de agitar los brazos como un desquiciado jugando al Wii Sports Resort. Necesita accesibilidad, inmediatez en la diversión. El casual es ese tipo que llega al botón inicio y se topa con la tentadora carpeta "Juegos", clicka y disfruta. Es ese tipo que te dice “métemele algún juego” y tras instalarle el Company of Heroes te dirá “tío, vaya mierda, eso no hay quien lo entienda”.

 Ambos pertenecen al mismo género pero...¿a la misma especie?

Segundo punto, el casual y sus especies

Una vez definido el género casual, sus necesidades y vínculos, voy a atreverme a realizar una clasificación de los mismos, cual Charles Darwin a bordo del Beagle.

En primer lugar estarían los Casualis Testapartita, son gente que devora sudokus, autodefinidos, jeroglíficos y cómo no, juegos de puzzles. Sus plataformas van desde el PC de la oficina, con el que le escaquean horas de trabajo al jefe jugando al Zuma, hasta la Nintendo DS con la que “lo petan” jugando al Brain Training o al Profesor Layton, pasando por la maquinita maraña de Tetris adquirida en el chino del barrio. Un buen “cabezarrota” será capaz de machacar su cabeza una y otra vez contra puzzles cada vez más imposibles, pero cuando le preguntes si le gustan los videojuegos te dirá “no, sólo el Tetris y eso, lo demás no va conmigo”.


¿A quién no le ha pasado? 
Uno de los más curiosos es el Casualis Chachito, ese tipo que negará ser videojugador tres veces antes de que cante el gallo, pero que se compró la “pley” para echar unos “pros” o unos “niifor” con los colegas. El Casualis Chachito seguramente comenzó con la época de la NES, la SuperNintendo/MegaDrive o PSX, pero que en algún momento alguien puso un chip en su consola y cambió su vida. Nunca le dedica excesivo tiempo a ninguno de sus juegos, casi siempre adquiridos en la manta más cercana en su prestigiosa edición Verbatim, y suele despreciar a los jugadores concienzudos, a quienes señala con el dedo diciendo que no tienen vida, mientras esgrime una litrona.


Spoiler de la precuela de Fallout

El Casualis Flashilíticus es el típico individuo al que no quieres como compañero de trabajo. Es un individuo capaz de encontrar peleas de ninjas contra piratas entre toda la ponzoña de videos de youtube y cuando se cansa entra en alguna página de minijuegos flash y se dedica a decapitar boy scouts, eso sí, siempre en horas de trabajo. Porque las horas de ocio son para dedicárselas a cosas más importantes, es en las horas de trabajo en las que el Casualis Flashilíticus se pule el Zuma, o juega al minigolf en su móvil. Eso sí, para él tú, jugón de pro, eres el que está tirando su vida.


 
Posibles consecuencias de escaquearle horas al jefe


Mi favorito sin lugar a dudas es el Casualis Festivus, el grupo más amable y divertido de casuals. El Casualis Festivus suele ser un hombre/mujer de 20 a 40 años, que compró la Wii en lugar del Pictionary, simplemente porque está de moda y porque ya no son los años 90, leches. Es ese público objetivo y ansiado por Nintendo y UbiSoft, ese grupo social que hace tener sueños húmedos a Bill Gates. El Casualis Festivus suele jugar en manada, suele comprar los mandos de cuatro en cuatro, botellas de vino y bandejas de gouda para pasar la noche del sábado lejos de antros de perdición. El Casualis Festivus gusta del SingStar y del Lips, se funde los ahorros en un RockBand pero lo usa "sólo cuando viene gente". El Casualis Festivus no quiere romperse la cabeza, sino echar unas risas y pasar una buena tarde. Es un individuo gregario y jovial, que en el fondo se maravilla de tus conocimientos sobre la industria, pero cara al público dice escapar del resto de videojuegos porque crean una realidad falsa y violenta, como el cine y las novelas, y dañan la comunicación entre los individuos, como Facebook y Tuenti, pero irónicamente emplean éstos con frecuencia y destreza. Suele moverse por modas, es el mismo tipo que cultiva con orgullo una granja en Facebook, pero que te aconseja delante de su manada dejar de ser un Big Daddy, que ya tienes edad para dejar de jugar…y ponerte a cultivar fresas virtuales. Al llegar a la madurez y completar todos los ritos que le permiten procrear, el Casualis Festivus es ese mismo tipo que aparcará a sus críos con una DS y el Imagina ser de turno, pero recuerda, tú eres quien lo está haciendo mal.


Y así es como Nintendo salvó a la familia tradicional

Por último, un grupo heredado de mi buen compañero Mosqui, el Casualis Hardsualis, y al que creo que muchos vamos tendiendo a encasillarnos. El Casualis Hardsualis, o más coloquialmente, hardsual, es aquel jugador tradicional que por dificultades de la vida ha tenido que ir amoldándose a la escasez de tiempo que da el llegar a una edad, ese momento en el que las responsabilidades caen sobre tu cabeza. El hardsual suele haber sido un pecero concienzudo o un consolero de pro( que no de “el pro”), era un tipo capaz de machacarte al Age of Empires sin despeinarse, pero que ya ha dejado de tener tiempo para dominar el arte de la guerra. Por ello quiere títulos con la consigna “easy to play, hard to master”, como puedan ser Guitar Hero/Rock Band, Forza 3, Street Fighter IV , Modern Warfare o Fifa 10. Suele seguir la industria de lejos e incluso seguir algún podcast o leer alguna revista on-line de vez en cuando. Quiere experiencias redondas pero que no exijan de una excesiva implicación que termine por abrumarle. Digamos que es alguien que no quiere un Ninja Gaiden, porque no quiere amargarse el par de horas que le dedica al juego, pero que ansía la llegada de Halo Reach. Accesible pero hardcore al fin y al cabo, sencillo pero adulto al fin y al cabo. Es yin y es yang, es hardsual.


 Jugando con un pad en un PC...más Hardsual imposible

Punto tres, convivir con el casual

Llegado al punto final, ese en el que los grandes escritores abren una botella de bourbon del bueno y los flojos una cerveza del Dia, me gustaría levantar la mirada al futuro, porque los casuals han llegado para quedarse. Por un lado, son un grupo beneficioso para la industria ya que suponen una inyección de capital importante para que las grandes empresas puedan invertirlo más tarde en su público más fiel, el que realmente les mantiene. Pero por otro lado, el casual no debe de ser señalado ni vilipendiado, sino acogido y educado. Y es nuestra responsabilidad enseñarles las diferencias entre la bisutería de tenderillo y la alta joyería, con ello me refiero a hacerles diferenciar bien entre Mario y Sonic en los juegos olímpicos de invierno y Mario Kart. Convivir con casuals se puede hacer cuesta arriba si no abrimos nuestra mente y no huimos de conceptos tan básicos como el “buenrollismo” y el “meter y disfrutar”, en lugar de estar presumiendo siempre de quién la tiene más grande…la gráfica, se entiende.




 ¿Y ustedes? ¿Conviven con casuals? ¿Conocen algún tipo más de casual? ¿Son casuals?


(*) La wiitis es sencillamente una tendinosis( antes llamadas tendinitis), fue descrita por el DrBonis y publicada en el prestigioso New England Journal of Medicine

8 comentarios:

Vito dijo...

Muy buena estratificación del perfil del casual, yo me incluyo en los "hardsual" , creo que todo lo que indicas es cierto y no creo que sea ni bueno ni malo, es lógico. Es una industria muy golosa y los estudios quieren abarcar todos los perfiles de jugador de ahí que un gran porcentaje de juegos sean casual y muy flojos en cuanto a diversión. De ahí la importancia de los hardcore a la hora de "definir" el mercado....

juankarnet dijo...

jejeje, muy bueno el post, que gran cantidad de "casuals" has sacado. Yo por mi parte me consideré un tiempo casual de los MMORPG, dentro de tu definición, claro. Cuando no tienes una vida para entregar al WOW, pero necesitas saciar tu sed de sangre virtual, y te pasas a segundones(gratuitos) como LastChaos o Rune of Magic.
Así que creo que no pude colocarme en tu clasificación...jajaja
Un saludo fenómeno

DaDy-kun dijo...

Me ha gustado mucho el artículo, muy bien explicado y me he reído con los nombres "científicos" de los casuals. Mis Favoritos son los "casualis flashiliticus": abundan demasiado en facebook hoy en día xD
Ahora que me acuerdo tengo una foto de un amigo (jarkor), líder de una importante comunidad española de un juego de estrategia de PC... Jugando al Farmville, y lo chantajeo de vez en cuando... O símplemente me río... No por burla de que sea un casual, sino de ver la cara que pone como diciendo "no soy un casual ><!"

Aunque como tú bien has dicho, yo no creo que los casuals sean malos, símplemente son otro mercado.

Anónimo dijo...

[DaDy-kun]

Me ha gustado mucho el artículo, muy bien explicado y me he reído con los nombres "científicos" de los casuals. Mis Favoritos son los "casualis flashiliticus": abundan demasiado en facebook hoy en día xD
Ahora que me acuerdo tengo una foto de un amigo (jarkor), líder de una importante comunidad española de un juego de estrategia de PC... Jugando al Farmville, y lo chantajeo de vez en cuando... O símplemente me río... No por burla de que sea un casual, sino de ver la cara que pone como diciendo "no soy un casual ><!"

Aunque como tú bien has dicho, yo no creo que los casuals sean malos, símplemente son otro mercado.

Gen.Harris dijo...

Un gran artículo, Vitote. La clásificación te ha quedado bastante graciosa. Es genial ver la originalidad de nuestros redactores :).

zorro_viejo dijo...

Jajaja, me ha encantado. Espero que haya una segunda parte (los jarcors) :P

Cutreman dijo...

Entiendo que es un artículo en clave de humor, pero en mi opinión el recurso de burla del jugador casual ya empieza a hacerse pesado de tanto que se repite por la red.

El jugador "casual" es un perfil de consumidor que se da en prácticamente cualquier actividad, una persona de edad variable que busca diversión directa y accesible sin más interés en el aquello que juega que el propio juego en sí. Creo que una postura totalmente respetable, y con cosas así nos ganamos apelativos de fanáticos o intransigentes.

No te lo tomes a mal, Vitote, no estoy realizando una crítica directa a tu artículo, si no a la tendencia generalizada de acoso y derribo a un perfil de jugador profano que sólo busca diversión, el modo que lo haga ya es decisión de los gustos de cada uno.

Vitote dijo...

@Cutreman.- el artículo es en clave de humor pero no en clave de burla, ambas cosas son distintas. En ningún caso pretendo hacer mofa sino poner de manifiesto hechos que me parecen relativamente graciosos. Es más, creo que he puesto bastante de manifiesto la importancia que tiene el casual tanto económica como socialmente en el sector. No me lo tomo a mal porque estoy de acuerdo contigo, pero el artículo no buscaba la burla o la mofa, no era ese el tono, sino el meramente humorístico.

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