Sin tiempo para juegos


Antaño disfrutaba con juegos exigentes a los que tenía que dedicar horas y más horas sólo para subir de nivel y superar ese tramo que hacía avanzar el guión. Es un lujo que ya no me permito. Salir del curro, tarde, cansado. Llegar a casa. Preparar cenas. Bajar al perro. Compartir el poco día que me queda con mi mujer y mi hijo... Al final no me quedan horas para ponerme a salvar el enésimo planeta en peligro por culpa de una malvada raza alienígena. Los malos tendrán que esperar, hoy estoy liado. 

Cada día tengo menos tiempo libre, o tal vez mis prioridades están cambiando. Pero es un hecho que me fijo, y mucho, en la duración de los juegos. Busco que sean rápidos, cortos e intensos. Quiero seguir colmando mi vida de experiencias videojueguiles. Cuantas más, mejor. He ahí mi problema, no me detengo más de la cuenta en ninguna de ellas.

Me frustra la presión a que me somete el cruel ritmo de lanzamientos, por eso prefiero juegos cortos. He llegado a jugar en la dificultad más baja para terminar un juego y poder así pasar lo antes posible a otro. Y hace ya tiempo que no me avergüenza reconocer que dejo muchos a medias. “Me hastían”, me miento. “Siento que pierden frescura al mismo ritmo que yo desperdicio mi precioso tiempo en ellos”, me engaño. “Es muy repetitivo”, me convenzo. Cualquier excusa termina siendo válida para apartar un disco e insertar otro en la consola. Resulta que en lugar de disfrutar de mi hobby, vivo agobiado mirando de reojo la pila de “pendientes”. Para mi el calendario de lanzamientos se ha convertido casi en un parte de guerra.
Estoy digievolucionando hacia un tipo distinto de jugador. Uno con muy poco tiempo y muchas ansias. Uno acostumbrado a que nada dure más de cinco minutos. Que no pierde el tiempo en cosas superfluas. Que busca el contenido, sin fijarse en el continente. Un jugador al que no le importa el contexto. 

Estoy haciéndolo muy mal. Lo sé. ¿Es culpa del estilo de vida actual? ¿Será que ya soy mayor para esto de las maquinitas? ¿Me estoy casualizando doctor?

Me pregunto cómo he llegado a esta situación. Supongo que la industria estará encantada conmigo. He caído en su trampa de juegos cortos y DLCs. Y aunque mi lógica difusa intenta excusarme con baratijas como la escasez de tiempo, la verdad es que me estoy perdiendo juegazos por el mero hecho de ser largos. Casi he renunciado a los RPG, uno de mis géneros favoritos de siempre. No sé, tal vez haya llegado el momento de tomar un respiro y detenerme a observar el paisaje. Tal vez deba relajarme y recuperar el control de mis aficiones.
Ayer comentaba esto mismo con mi mujer. Una santa. Le explicaba la pereza que me está dando empezar el “Peace Walker”:

–¿Y eso? –Muy Extrañada. –Tiene pintaza. No me creo que te lo vayas a perder.

–Porque en el tiempo que me llevaría terminarlo fijo que puedo pasarme tres o cuatro juegos. 

Ella me miró muy seria. Con esa mirada perversa que utiliza para atizarme un buen owned:

–Cariño, no es cuestión de cantidad, sino de calidad. Se dio media vuelta con una sonrisa burlona. –Deberías revisar tus prioridades.

Y allí me quedé yo. Meditabundo perdido... Y después de 24 horas dándole al coco sólo he podido llegar a dos conclusiones: Que las tías son muy listas, y que todavía no tengo claro a qué demonios se refería ella.

6 comentarios:

KeTo dijo...

Gran artículo.Lla verdad es que estoy en una situación similar, aunque paso de la lista de lanzamientos, compro lo que voy a jugar, bueno, eso y las ofertas de steam, gog, zavvi... mierda...

danikaze dijo...

Buff que triste sentirse identificado con todo esto...
Y no solo con que haya tantos juegos que no te de tiempo a probarlos todos, sino que no te da tiempo a jugar por culpa del trabajo, obligaciones y demás...

Yo pido seriamente un año sabático de desarrolladoras y de vacaciones para mí, para que me de tiempo a jugar a todo xDDD

Rolandir dijo...

Cien por cien identificado. Yo antes llegaba incluso a rayarme por ello. Ahora procuro no dar demasiada importancia a cada triple A que sale y le tiro solamente a lo que de verdad me gusta. Y si un título no me acaba de convencer, a otra cosa mariposa. Ains...como pasa el tiempo coño! Ese taco te lo dedico Bucardo xD

dumi dijo...

Pues la verdad es que el ritmo actual de lanzamientos es imposible de seguir para una persona con un mínimo de responsabilidades, ya que entre las clases, los trabajos, la parienta, un mínimo de tiempo con los colegas,...poco tiempo le puedes dedicar e este nuestro hobby, y la cantidad de juegos lanzados es tal que asta para personas sin estas responsabilidades son incapaces de seguir el ritmo. Así que no te desanimes pues es algo común a mucha gente.

Dekar dijo...

+1 A todo el texto, no me puedo sentir más identificado. Odio ser mayor.

daniel dijo...

Enhorabuena, Bucardo. Lo has clavado.
Poco más se puede decir porque ya lo has dicho todo tú.
Yo estuve en el filo de caer en la misma situación que tú. Por suerte me percaté a tiempo de que era más feliz en mi niñez con mi megadrive y 3 o 4 juegos que rejugaba hasta la saciedad que con las consolas actuales y un nuevo juego cada semana.
Ni elder Scrolls, ni Fallout ni muchos otros se merecen lo que les hacemos para seguir el vertiginoso ritmo de lanzamientos semanales.
Dekar, estoy contigo tio, ser mayor es odioso, jajajajaja.

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