Retro-Análisis: 'Gargoyle's Quest para Game Boy'


La Game Boy de Nintendo vivió una época dorada que todos los “gamers” recordamos con mucho cariño. Tuvo grandísimos juegos, grandes juegos de todos los estilos como por ejemplo Ninja Gaiden, The Legend of Zelda: Link´s Awakening, Super Mario Land I & II, Battletoads, Parodius, etc...
Títulos que incluso hoy día aún son difícilmente superables en lo que a jugabilidad se refiere…
Pero, si hay un juego que recuerdo con especial cariño ese es, sin duda, “Gargoyle’s Quest: Ghosts'n Goblins”.


De la mano de Capcom, nos llegaba un título de extraño nombre a nuestra, por aquel entonces en auge, consola portátil. A principios de los noventa una de las compañías más fructíferas e importantes del sector sacaba un “spin off” de su popular saga “Ghosts'n Goblins”. Todos recordamos a aquellas gárgolas puñeteras de color rojo que se enfrentaban a Sir Arthur en diferentes fases del juego. Pues bien, en 1990, Capcom decide apostar por un juego que mezclaba elementos de rol con algunas fases de plataformas y para ello decide adoptar a un personaje de su conocidísima franquicia. En éste juego manejaríamos a Firebrand, una gárgola que tiene la difícil misión de salvar a su reino, de las garras del malvado King Breager. El juego se llamó en “Red Arremeter: Makaimura Gaiden” ya que el color original era el rojo, tal y como aparecía en la gloriosa saga que le vio nacer como secundario…



Para la portada del juego de Game Boy se cambió el color rojo del protagonista por un verde, quizá no tan agresivo ya que en ésta ocasión la gárgola era la protagonista, es decir era el “bueno”, para que nos entendamos. De ahí quizá el cambio de color de nuestro Firebrand, para reforzar la idea de nuestro personaje era en esta ocasión el héroe (aunque esto no deja ser mera especulación ya que luego volvió a recuperar su color rojo para su secuela en NES, llamada “Gargoyle's Quest II: The Demon Darkness”).

Pero volviendo al juego que nos ocupa, quiero hablar de lo que hacía especial a éste juego. De pronto un secundario de relativa importancia, daba el salto al primer plano para convertirse en protagonista de una fantástica saga (en Game Boy nació el primero de los juegos basados en éste personaje) y además lo hacía de manera muy digna, presentándonos a un personaje con carisma y una interesante propuesta para ésta gran consola.


La historia del juego nos sitúa en la región de Ghoul, donde vive nuestro protagonista, una valerosa gárgola llamada Firebrand. Dicho reino, pudo detener tiempo atrás los ataques de unos seres llamados Destructores, comandandos por King Breager. Pero gracias a la intervención de una poderosa gárgola llamada Red Blaze fue detenido. Ahora, el hogar de Firebrand se encuentra de nuevo frente a una seria amenaza. Las huestes del malvado King Breager están conquistando los poblados y saqueando Ghoul a diestro y siniestro. Ante tamaña situación, Firebrand se arma de valor y se encamina a los dominios del malvado Rey para acabar con él de una vez por todas y traer la paz al reino.

Para ello, Firebrand cuenta con algunos aliados como el rey Darkoan o el Barón Jerk que surtirán a nuestra gárgola de nuevas armas o habilidades sorprendentes como el “Fingernail of the Spectre” una poderosa magia que le permitirá incrementar su capacidad de vuelo.

Decir que la jugabilidad era el punto fuerte de éste “Gargoyle's Quest”. Básicamente, había dos modos de juegos. El primero, enmarcado en un estilo de rol clásico con vista desde arriba o vista aérea (estilo parecido a The Legend of Zelda: Link´s Awakening para que os hagáis una idea) donde había que avanzar por el mundo de Ghoul e ir visitando poblados y hablando con sus habitante para conseguir valiosa información, así como recolectar esencias de poder que nos serían muy útiles a lo largo del juego por medio de combates de acción.


Aquí entra en liza la segunda forma de jugar que consistía en ir avanzado en scroll lateral a través de un mundo lleno de plataformas imposibles y enemigos como abejas que te lanzaban bolas de fuego e incluso ojos gigantes con pinchos. Mención aparte recibían los dichosos “fantasmitas” que aparecían siempre para intentar matarte.

En definitiva, enemigos tenaces que tendríamos que eliminar a lo largo del mundo de Ghoul, abriéndonos paso entre ellos para llegar hasta a nuestro enemigo final. También (como no) en el juego había subjefes de fase, algunos de ellos muy recordados como Zundo Druer (el pez globo gigante que expulsa llamas de fuego), el temible Bellzemoss (un difícil adversario y uno de los subjefes más recordados) y sobre todo Rushifell (nombre que, intencionadamente, suena a Lucifer) quien cree firmemente que él es la encarnación de Red Blaze. Tras vencerlo se averiguará el misterio… ¡Tendréis que jugarlo!



Tras unos minutos jugando nos hacíamos fácilmente con los controles del juego, y hacer volar a nuestra gárgola era toda una gozada. Para volar simplemente pulsábamos dos veces el botón de salto (A) y para acabar con nuestros enemigos, Firebrand escupía unas ráfagas de fuego por la boca que explosionaban al impactar en ellos (botón B). Además, nuestro pequeña gárgola podía encaramarse con suma facilidad a casi cualquier superficie, escalando diferentes elementos del escenario tales cómo paredes de roca o árboles.

La dificultad no era muy elevada, salvo por algunas fases concretas pero en líneas generales no resultaba muy complicado acabarse el juego. A lo largo de nuestra aventura íbamos recogiendo los “viales de esencia” que podíamos intercambiar a los mercaderes por “curiosas habilidades” aunque otros ítems, como el Talisman of Cyclone, podíamos encontrarlas esparcidos a lo largo del mapeado.

La música es una de las cosas recuerdo con más cariño de éste título. Tenía unas melodías muy buenas, bastante pegadizas, que se te quedaban atrapadas en la cabezas (aún hoy en día me sigo acordando) aunque a veces podían a llegar a repetirse a lo largo del juego. Los efectos de sonido, en la línea de Game Boy cumplen de sobra su cometido.


Gargoyle's Quest Game Boy

En cuanto al aspecto gráfico quiero comentar que para las limitaciones técnicas que poseía la portátil de la gran "N", éste juego está bastante bien gráficamente, sobre todo el personaje principal y sus animaciones.
Una última cosa que me gustaría reseñar, para ir concluyendo, es el tema de los passwords. En la pantalla de inicio se podían introducir unos códigos para continuar las partidas (Spell of Resurrection) e incluso aumentar las destrezas de nuestro personaje.

Uno de los mejores títulos de Game Boy, cuenta con guión bastante sólido y una historia muy trabajada. Lo mejor de éste juego sin duda, junto a su jugabilidad, sorprendente y adictiva. Y además, técnicamente es un juego muy digno. Quizá el único punto negativo que se le podría poner al juego es que no venía traducido al castellano, estaba disponible únicamente en la lengua de Shakespeare.
Es una pena que en la actualidad no hagan juegos así para Nintendo DS o PSP porque un juego cómo éste quedaría muy, muy bien para dichas plataformas.
Si tenéis ocasión, no dudéis en haceros con éste “Gargoyle’s Quest” ya que es una joya de ésta mítica consola portátil.

Raff Wylde

5 comentarios:

Gen.Harris dijo...

Qué gran retro-análisis Raff; currado a más no poder.

Yo tuve la ocasión de jugar a este juego de pequeño en la GameBoy de mi hermano mayor. Los recuerdos que conservo son entrañables y me llamaba mucho la atención el hecho de volar; algo insólito para mí por aquel entonces en un juego...

Me has traído grandes recuerdos.

Denymetanol dijo...

Un buen spin off, en su momento lo pude haber jugado, pero creo que me centré más en los super mario land / wario.

Sin duda no desmerece para nada a estos, habrá que probarlo.;-)

Un abrazo ^ ^

Maigrey dijo...

Aún conservo el juego con su manual y su caja, recuerdo que me costó encontrarlo, no sacaron muchos a la venta(al menos yo me recorrí varios sitios y o bien habían recibido pocos y se habían agotado, o no lo habían recibido), y m encantó. Todavía lo juego.Es cierto que el catálogo de juegos de Gameboy ha sido uno de los mejores que ha habido nunca para consolas, no sólo ya portátiles, sino para cualquiera.Era apabullante.¿Recordáis el Mystic Quest?

Anónimo dijo...

Este juego me lo pase en japo recuerdo k no entendia ni jota asi k yo msimo me invente la historia del juego y los nombres de los personajes cuando era niño recuerdo k a firebrand yo lo llamaba Diabel XD XDXD

illpack dijo...

Juegos de esta indole; gargoyle quest, un squadron, street fighter 2010, strider y lettle nemo, deberian pasar al salon de la fama, no solo por el entrtenimiento y graficas, sino tambien por las interesantes y originales historias y musica que poseen...deberas que nunca olvidare aquellos increibles titulos de los 90s

Publicar un comentario