Play l'amour: La postura del Canadiense.

Tal cual.
Soy un ñoño, lo reconozco. Me pongo con ojitos de bambi cada vez que recuerdo esos momentos... Tan llenos de pasión. Tan desgarradores. Recuerdo con ternura ese, ese... salto a cámara lenta sobre un gigantesco ogro alfa para rebanarle el gaz... Oh wait! ¡Que estamos hablando de amor y no de guerra! Ya decía yo que la parienta no me estaba poniendo buenos ojos mientras escribía esto... Coñe. Tanto San Valentín y yo hablando de matanzas, descuartizamientos y demás poesía para adultos. Así que vayamos a nuestra historia, con bien de feromonas y con bien de spoilers (Dragon Age: Origins con Dlcs).
No voy a negar, y tal vez exagere, que la historia que nos trae entre manos, visto lo visto, es una de las más bonitas y bien desarrolladas que he contemplado en el mundo de los videojuegos. Sin entrar en farragosos debates,  es la más redonda que yo haya jugado ¿Y por qué? Dejad que os cuente pequeños. En una tierra muy lejana...
 
Seas de la raza que seas, te la vas a encontrar, y a la primera, le vas a echar el ojo. Los desarrolladores de Bioware han tratado que te entre en el corazoncito poya lo antes posible. O bien a través de la vista: su escote; el verbo: su perspicaz vacilar; el morbo: su exótico estilo; o tu mal gusto: quién se maquilla así!? Morrigan no te dejará indiferente. Su veneno de araña se apoderará de ti lentamente, a base de trolleo gratuito, bromas picantosas y  su contoneo mientras lanza rayos contra todo el maldito mundo. Si, te estas enamorando de una de las hijas del bosque. Porque sinceramente a quien le guste la "monjita de clausura" o las mujeres arrugadas, o sea homosexual; ¡no tiene ningún gusto! Morrigan pondrá celosa a cualquier mujer/hombre que te intente acaparar. Pero eso no es lo importante, lo importante es como se desarrolla el meollo...
Empezamos con buen pie... Contemplando mi fornido cuerpo de elfo.
Al principio, amor a primera vista, esa curiosidad sana de saber quién rayos es. Dando lugar al sano tonteo, que es una fase muy, muy divertida. Tejida en base a unos cuidados diálogos donde descubrirás que tal vez Morrigan sea más troll y astuta de lo que te puedas imaginar. Y a mí elfo le gustan ese tipo de mujeres, así que pasamos rápidamente al cortejo, en forma de regalos variados, ¡viva el materialismo! Aún así, si te las arreglas para clavar las frases oportunas en el momento justo y no te olvidas de regalarle algún espejo, la tendrás en el bote. Y una vez dentro del bote, pese a una horrible ropa interior, que no llevaría ni tu abuela, podrás dedicarte a calentarle las noches en el campamento a la "pobrecita". Como un amor adolescente, de trincha, besa y sonríe. Al menos hasta ahora.

Pero el roce, tiende a hacer el cariño, y si mantienes ese interés de forma sostenida conseguirás que esa adoración por tus grandes proezas épico-sexuales, pase a ser amor. A estar comprometidos, y ahí es donde, en este amor épico surge la tragedia. Morrigan no pude amarte, no debe hacerlo, es más tiene que utilizarte. Nunca debiste darle ese libro negro que encontraste en la torre de los templarios. ¡Nunca! Pero tonto de ti, que se lo diste, y descubriendo todo lo oscuro que conlleva una relación estable: La temible, oscura, reina de la pérfidas brujas: ¡la suegra! Que pese a sonreírte de primeras y lanzarte a su hija adoptiva/futuro cuerpo a la cabeza, no es precisamente tu felicidad lo que busca. Busca tu herencia, tu semilla. Y de paso quedarse con el cuerpo de su hija. Obviamente tú no vas a permitirlo, así que te enfrentas a la draconiana suegra "matándola" hasta nuevo aviso. Así que se lo cuentas a Morrigan, que se alegra profundamente, como tú, ya que no te van a robar a tu chica. Pero... Siempre habrá un GRAN pero.

¡Vas a morir suegra-bruja!
Morrigan sabe cosas que tu nunca sabrás y te dice que tu relación con ella es imposible, puesto que tiene un destino desligado del tuyo. Evidentemente, el chasco es monumental, pero aún así Morrigan, que pese a todo se ha enamorado verdaderamente, te confiesa el plan por el que "debe yacer" contigo la noche antes de que te lances a la lucha final contra el archidemonio para así dar al mundo un semidios puro. Al mismo tiempo que tu sobrevivirás místicamente a la muerte del jefazo enemigo ya que su alma se quedará encerrada en el niño, y no en ti. Pero, pero, pero: ella se marchará a la mañana siguiente sin que puedas saber nada más de ella ni del niño, prometiéndole  que nunca la perseguirás. Dolorosamente aceptas, no sin antes recordarle que le seguirás donde quiera que vaya, sea donde sea. Tu serás el comandante de los guardias grises pero ella tiene tu corazón. Aún así, ella desaparece sin dejar rastro.

Pero una historia así debe, y de hecho tiene, otro final. En tu caza de brujas particular, tras el paso de un tiempo descubres que Morrigan ha vuelto. Así que te lanzas a investigar, para saber lo que ha venido haciendo durante este tiempo. Tras un par de reconocimientos del terreno descubres que se esconde en un angosto torreón y que parece que te está esperando. Allí llegas tras un baño de sangre en un antiguo cementerio de dragones. Por fin puedes hacercarte de nuevo a ella, que te recibe con una tierna y sufrida frialdad. Aunque no deberías haberla seguido ella sabía que lo harías. Y por ese amor fiel te pregunta si te atreverías a seguirla a un viaje, junto a tu hijo, para evitar un cambio desastroso en el mundo. Un cambio, que como no, tiene que ver con tu suegra, que no esta para nada muerta. Y así, cruzas al otro lado del espejo, en busca de tu nuevo destino.

"(8) No te vayas todavía, no te vayas por favor, porque hasta la espada mía llora cuando dices adios (8)"
¿Apasionante verdad? La verdad es que pierde mucho si no lo has jugado. Pero es de esas historias que con sus giros de tuerca y con su desarrollo te dejan, tal cual, enganchado. No sé si transcenderá en la segunda parte de la saga, pero por el final me parece del todo probable. Porque son, Morrigan y tú alter ego, dos personajes muy fuertes e influyentes con historia es de esas que cambiarán el mundo. Y así lo han plasmado los desarrolladores Canadienses de Bioware a lo largo del juego, como hicieron en otras historias que nos han ido contando. El amor esta de moda, por lo menos en el rpg. Y yo no voy a negar que este puntito morboso y pasional de los juegos me da un aliciente, porque los hace más humanos, más creíbles. Al fin y al cabo, ¿a quíén no le gusta una buena historia de amor?  ¿Vosotros que opináis? Si recordáis una mejor contárnosla.

1 comentarios:

ferlopusan dijo...

Una historia de amor le da mas vida a una aventura. Para mi ha de ser un poco creible y sin tirar demasiado del romanticismo ñoño. Una de las grandes novelas japonesas como es la de Mushashi tiene sus historias amorosas.

Publicar un comentario